miércoles, 13 de octubre de 2010

Desde mi ventana

Esta mañana ha amanecido un día frío. Ya he tenido que cambiar el abrigo de otoño por el de invierno, y aunque sigue pegando el sol, la temperatura ha bajado bastante y no se puede ir por la calle sin el abrigo puesto, como hasta ayer.

Esto es lo que se veía hoy, a las 19:00 horas, desde mi ventana:



Esa que véis es una de las torres. Las cuatro son idénticas. 16 plantas con 16 inquilinos por planta. 1/4 de kilobyte, vamos.

Esto también se ve desde mi ventana.


Y esto también. Eso de ahí abajo es un Lidl donde compramos todos los residentes de las torres... Se rumorea que el dueño del Lidl planea hacerle una OPA hostil a Apple.

domingo, 10 de octubre de 2010

Primera semana en Aachen

Después de nueve días aquí, no puedo ser más optimista. El PFC tiene muy buena pinta, creo que voy a trabajar muy bien en el departamento, tanto por medios como por la gente que está allí, todos jóvenes y simpáticos; la ciudad es bonita, pequeña y acogedora (todo el mundo es muy amable, no fríos como se pudiera pensar en un comienzo por la fama que tienen los alemanes); la gente que estoy conociendo tiene el ánimo característico de quien ha venido a disfrutar y conocer gente (salvo casos aislados que, por motivos más bien culturales, prefieren no relacionarse). El único pero que puedo decir es no haber encontrado aún una habitación en piso compartido, pero todo se andará.

Como iba diciendo,  la ciudad me está gustando mucho. Es muy bonita, con mucha vida, y al ser pequeña se puede ir a todos los sitios andando. La plaza del ayuntamiento (precioso, por cierto, es lo que sale de fondo en la siguiente foto) está muchos días ocupada por mercadillos, exposiciones y cosas así. El martes pasado, por ejemplo, había un mercadillo de frutas, verduras, quesos...






































Y en las calles que hay entre la catedral y el ayuntamiento había varios puestos de flores:







































Si uno se va a la Wikipedia podrá leer que la ciudad está situada en una de las regiones económicamente más vigorosas de laUnión Europea. Por todos es sabido que los salarios, en general, son bastante más altos en Alemania que en España. Pero en cambio, a la hora de gastarse el dinero en el día a día, Aachen es mucho más barato que Madrid. Varios ejemplos. Una pizza artesana preparada al momento cuesta 2,80. Un kebab 2,50. Un croissant 60 céntimos. Una cerveza, a las 3 de la mañana en un garito de moda, 2 euros. Por 7 euros se cena en un restaurante de sushi, lo mismo que cuesta comer en un restaurante un enorme plato de schinkel (filete rebozado) con una rica salsa de champiñones, patatas fritas y ensalada.

Del mismo modo, los alquileres son más bajos. Los hay desde 150 euros, y no hablamos de garajes subterráneos con ratas y sin luz, sino de habitaciones más que dignas. Y por poner un puntito friki a esto, en apenas una semana paseando por aquí ya he visto dos Mercedes SLS, un Audi R8, un Lamborghini Gallardo, un Porsche Boxster Spyder, un BMW Alpina, varios Mercedes Brabus y BMW AC Schnitzer (como el de la foto) y muchos 911, Audi S5, RS6, S8, A5, TT-S... Se nota que aquí se vive bien, y además que los alemanes saben en qué gastar el dinero:




Aprovechando que he adecentado un poco la habitación, os enseño una fotillo. Vivo en un octavo piso, y desde aquí puedo ver varios aerogeneradores pero no Aachen. Del armario que véis, lo único que es mío es el pequeño taco de libros de la segunda balda:

viernes, 8 de octubre de 2010

Tengo habitación

Después de cinco días en Aachen (no me quejo, hay quien ha tardado un mes) ya he encontrado una habitación donde dormir. Y digo dormir por dos motivos: me paso de 8:30 a 19:00 fuera de casa (y cuando empiece a estudiar las asignaturas más aún), y no tengo intención de establecerme en esta habitación por mucho tiempo.

¿Por qué? Estoy viviendo en la WEH, una residencia de estudiantes relativamente cerca del centro con dieciséis plantas, y que está junto a otras tres torres idénticas que son también residencias. El problema es que se trata de una "untermiete", es decir, la habitación pertenece a otra persona que está fuera por un tiempo (en mi caso esa persona vuelve en marzo), con lo cual no puedo estar aquí todo el año y lo que es peor, es como vivir en la habitación de otra persona. Todo lo que hay pertenece a alguien que va a volver, con lo cual no te puedes deshacer de ello y tienes que vivir con sus cosas en la habitación... más las tuyas. Es un coñazo, vamos, así que ya estoy buscando más ofertas para moverme a un piso compartido cuanto antes mejor.

Ya he empezado también a ir al departamento a hacer el PFC. Cada vez estoy más convencido de que la Universidad RWTH de Aachen es como todas las universidades deberían ser. Cuentan con unos medios espectaculares, y los saben utilizar (muchas veces se tienen y no se usan). La ayuda para acoger a los estudiantes extranjeros es bestial, en todos los aspectos (académicos, deportivos, de alojamiento, idioma, fiestas, transporte, comida...). La organización, como alemanes que son, es realmente buena, y los papeleos se agilizan muchísimo. A ello también ayuda que Aachen es una ciudad pequeña, con lo cual en un mismo día puedes visitar una docena de oficinas distintas si te lo propones, algo impensable en Madrid.

Y ya que os comentaba lo del departamento, he tenido que comprarme dos libros sobre motores de combustión interna (publicados por la propia RWTH) que son posiblemente los mejores libros que tenga de toda la carrera. Entran en materia profundamente pero explicando todo a la perfección y con muchos diagramas, tablas y dibujos para entender en todo momento lo que se está leyendo. Así sí, coño (y no va por el libro de motores de la ETSII, que está muy bien, a diferencia de los de otras asignaturas).

Esta noche nos vamos de fiesta a un búnker de la II Guerra Mundial reconvertido en discoteca, ya os diré qué tal. Os dejo un temita que he encontrado en youtube (porque fotos de la habitación paso, el colega me la ha dejado llena de polvo y objetos inservibles hasta como pisapapeles):

lunes, 4 de octubre de 2010

Viaje a Maastricht

Ayer domingo, aprovechando que no estaban abiertas las oficinas para hacer el papeleo que aún nos queda pendiente, decidimos hacer una visita rápida a la ciudad de Maastricht. Aachen está al ladito de Holanda, así que existen autobuses y trenes (en nuestro caso usamos lo primero) que por poco dinero te llevan al país de al lado en un momento. El bus costó 7 euros, ida y vuelta.

Por el camino lo de siempre, campos muy verdes, vacas, bueyes, caballos y en general un paisaje que invita a relajarse.


El autobús para en la estación al este del río Maas, con lo que hay que cruzar éste para ir a ver la parte antigua de la ciudad. No estuvimos mucho tiempo por allí, así que volveremos a hacer una visita más en profundidad. Cuando eso ocurra explicaré un poco más las fotos que suba.

 Me gustó mucho el ambiente que había por las calles. A pesar de ser domingo la mayoría de las tiendas estaban abiertas, y todo el mundo se había echado a la calle a pasear y hacer compras. Supongo que el hecho de estar a unos 25 grados de temperatura también es algo que a los holandeses les incita a salir de casa sí o sí...






Com curiosidad, decir que en la plaza principal había un puesto llamado Paco's Churros =)

sábado, 2 de octubre de 2010

Ya estoy aquí

Ayer llegué a Aachen. Después de un vuelo a Eindhoven, autobús hasta la estación y dos viajes en tren con transbordo en Heerlen incluido, llegué a la parada de Aachen Hauptbahnhof. El viaje fue cansado, pero el paisaje lo cierto es que era muy bonito. Tanta lluvia tiene que notarse luego en el campo. Esto era lo que se veía desde el tren que une Eindhoven con Heerlen:



 Cuando bajé del tren me dio la bienvenida el sol, brillando con ganas, cosa que en una ciudad donde dentro de un mes los grajos empezarán a volar bajo, se agradece.

Mi amigo Agus me ha acogido en su casa hasta que encuentre piso (sí, la búsqueda aún sigue y por ahora no ha dado frutos). La ciudad tiene un rollito joven muy chulo, hay mucha gente por la calle y muchas terrazas donde sentarte a tomar una cerveza, comer o cenar. Es gracioso ver que en las terrazas hay mantas. Por lo visto, aún cuando hace frío, si hay sol la gente se anima a quedarse en la terraza y se ponen la manta por encima (me recordó a la costumbre del brasero en casa por el sur de España).

He empezado a hacer gestiones (las pocas que he podido, siendo fin de semana) y también he conocido ya a algunos erasmus españoles, gente muy agradable y con ganas de disfrutar de este año al máximo, como debe ser.

Espero no tardar mucho en encontrar piso, es lo único que me tiene algo intranquilo, todo el resto de incertidumbre me gusta. Salir de la rutina de la Escuela siempre es bueno, y si es estando de Erasmus, mejor que mejor.